Archivo de la categoría: Los nidos

Los nidos es una de las escuelas infantiles privadas de Madrid que cumple rigurosamente con la normativa vigente y las exigencias de la CAM, Ayuntamiento y Consejería de Educación.

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Creciendo con las emociones: aprendemos de la Inteligencia Emocional

Las emociones forman parten indisoluble del ser humano, nos acompañan desde nuestro nacimiento y es a lo largo de las diferentes etapas de desarrollo evolutivo cuando adquirimos las habilidades para reconocerlas, gestionarlas, regularlas, potenciarlas e incluso para extinguirlas.

Como padres y madres queremos poder acompañar a nuestros hijos e hijas en esta tarea de regulación emocional, pero sabemos cómo, es la inteligencia emocional la mejor de las fórmulas para poder dotar de herramientas de bienestar emocional a nuestros hijos/as, qué debemos saber sobre la inteligencia emocional, se puede educar a través de ella, etc. Estas y otras dudas las intentaremos resolver a los largo de este nuevo post.

Para poder adquirir un conocimiento específico primero debemos saber qué es y para qué nos puede ayudar, así que comencemos definiendo la inteligencia emocional: es la capacidad para identificar las emociones tanto propias como ajenas, además de entrenar la habilidad para poder gestionarlas. La inteligencia emocional la podemos dividir en cinco componentes diferenciados: conocer las emociones y sentimientos propios, regularlos, reconocer las emociones en los demás, crear alta motivación, y tener la capacidad para manejar las relaciones sociales.

Los niños que desarrollan en edades tempranas inteligencia emocional son niños que presentan mayor capacidad de adaptación a los diferentes contextos de desarrollo (familia, escuela, amigos), son más seguros, se relacionan mejor con los adultos del entorno cercano y con sus iguales, saben gestionar mejor los conflictos evitando las temidas rabietas, exploran y son proactivos en acciones concretas, presentan mayor tolerancia a la frustración y cuentan con mayor expresión de necesidades. Sin duda todos los padres y madres querríamos hijos/as con estas competencias.

Cómo podemos desarrollar la inteligencia emocional en nuestros hijos/as:

  • Primero debemos comenzar con nuestro propio entrenamiento, somos su modelo de gestión emocional, si nosotros no tenemos desarrollada una óptima inteligencia emocional será difícil enseñarles la fórmula a ellos. Así que comenzaremos por la auto-observación, nos pararemos a identificar los tres componentes esenciales para la mejora de la autorregulación emocional: el cognitivo (qué pienso), el emocional (qué siento) y el conductual (qué hago).

Desarrollar una rica conciencia emocional exige por nuestra parte:

  • Comprender cuáles son las causas por las que nos emocionamos “Por qué me siento así”
  • Prever cuáles son las consecuencias de estar emocionados de ese modo “Qué va a ocurrir si sigo así”
  • Valorar la intensidad de las emociones con puntuaciones entre el 1 y el 10. Teniendo en cuanta la emoción, el pensamiento y las acciones.
  • Conocer y emplear vocabulario emocional, así como ganar regulación en el lenguaje no verbal.

Enseñar a nuestros hijos/as a mejorar las conductas emocionalmente inteligentes pasa por:

  • Escuchar al otro
  • Intentar comprender su punta de vista
  • Exponer la propia opinión, deseo, pretensión…
  • Dialogar
  • Mostar molestia o enfado a través del lenguaje de modo adecuado
  • Prever las consecuencias del enfrentamiento
  • En segundo lugar vamos a desarrollar la habilidad de gestión emocional en nuestros hijos/as, para ellos les entrenaremos en:
  • Enseñarles imágenes con rostros expresando cada una de las emociones básicas (universales), con el tiempo comenzaremos con las más complejas (secundarias). Sugerencia: realizarles fotos a ellos y al entorno familiar para jugar a reconocer emociones.
  • Identificar en los dibujos las emociones de sus personajes favoritos. Sugerencia: nombrar una emoción nosotros (con la explicación pertinente) e intentar buscarla en la peli, dibujos…, id dificultando la tarea en función de la edad y habilidad del pequeño/a, buscando las emociones sin que haya una en concreto que encontrar.
  • Expresar emociones de manera aleatoria, el niño/a tendrá que adivinar de cual se trata. Sugerencia: tened en cuenta que expresar una emoción es mucho más que una cara.
  • Desarrollar la habilidad de identificar las señales corporales de las emociones tanto positivas como negativas:
  • Cuando estas alegre: ¿cómo respiras?, ¿respiras mejor?
  • ¿Qué notas en tu cuerpo cuando tienes miedo?
  • Si una persona esta pálida, grita, se queda sin moverse o empieza a correr, es que tiene……….
  • ¿Qué notas en tu cuerpo cuando estas nervioso/a?
  • Si una persona esta triste: ¿tiene ganas de moverse, reír, cantar, jugar?
  • Llegados a este punto es esencial hacer que nuestros hijos/as desarrollen la habilidad de percibir las emociones de los demás:
  • Cuándo una persona/niño/amigo grita es porque siente…………

(enfado)

  • Cuándo una persona/niño/ amigo habla despacio y claramente es porque siente………………

(tranquilidad)

  • Cuándo una persona/niño/ amigo no tiene ganas de hablar es porque siente…………

(tristeza)

Si tú escuchas estas palabras en un compañero es porque se siente:

  • ¿Qué va a pasar ahora?, a lo mejor viene alguien y ……………

(preocupado)

  • Ojalá lo podamos conseguir…………..

(esperanzado)

  • Eso no lo vuelvas hacer………………..

(enfadado)

Sugerencia:

Ver una peli o programa de televisión que les guste y bajar el volumen para hacer un ejercicio de reflexión sobre el lenguaje no verbal de los personajes mediante el juego de las adivinanzas.

  • En quinto y último lugar, debemos entrenarles en expresar sus emociones de un modo adaptativo emocionalmente hablando, algunos de los mensajes que podemos trasmitirles son:
    • Es bueno que expreses cómo te sientes. Si estás enfadado es bueno que lo expreses con palabras. Los que te rodeamos conoceremos mejor que te ocurre y el por qué. Si te sucede con un amigo/a puedes decirle “Quiero que sepas que eso que has dicho me ha molestado porque…….”
    • Cuando expresamos las emociones positivas los demás también se ponen contentos por nosotros
    • Si estás triste, es bueno que puedas contárselo a alguien (a mamá, a papá, a un amigo, a tu hermano……)

Sin duda la inteligencia emocional es un factor de protección para el ser humano, entrenémonos y entrenemos a nuestros hijos/as en esta capacidad para facilitarles su inmersión en la vida.

Patricia Gutiérrez

Psicóloga y Guía Grupo de Crianza Willka-Los Nidos

www.centrotap.es

Navidad y juguetes

¡YA LLEGÓ LA NAVIDAD! …Y LOS JUGUETES…

Como cada año por estas fechas, los escaparates comienzan a adornarse, las luces iluminan nuestras calles, Papá Noel nos persigue por las esquinas,…, ¡la Navidad invade nuestras vidas!. Entonces a las familias nos surgen dudas acerca de qué y cuánto regalar a los peques.

Tal vez sería interesante hacernos una primer pregunta básica: ¿Realmente queremos avasallar a nuestros hijos/as con muchos regalos en pocos días?. Si la respuesta es no, sigue leyendo…

 

  • La primera norma fundamental es ponerse de acuerdo con la familia y concretar. Si en cada uno de los hogares le tienen preparado un regalo añadido a los que reciba ese día al levantarse en casita, hemos de contabilizar el total y ser coherentes. El exceso de juguetes, en pocos días, provoca en los niños/as una falta de interés porque quedan olvidados con tanto sobreestímulo además de la pérdida de valor por lo que reciben.

 

  • Pensar que no siempre el juguete más sofisticado y caro es el mejor. El encanto y la magia pasa por romper papeles, abrir cajas de cartón, escuchar el ruido que hacen, comprobar qué hay dentro,… Lo importante no es el juguete sino el juego.

 

  • Hay un gran abanico de posibilidades, no sólo juguetes para poder regalar: una bufanda calentita para salir, unas botas para la nieve, un casco para la bici, un súper libro de lectura, una caja de pinturas, etc.,

 

  • Un juguete o juego que deseen. Es importante hacerles entender desde pequeños/as que pueden recibir en casa la ilusión de un juguete, aprendiendo así a ser selectivos y comprendiendo que, a partir de ahí, Papá Noel y/o los Reyes Magos harán lo que esté en su mano para el resto.

 

  • Enseñarles a valorar las pequeñas cosas incluyendo en esa carta o listado algún objeto de su día a día: cepillo de dientes eléctrico, estuche o mochila para el cole, blister de colonia y gel de baño,…

 

Por último, además de nuestra intención por celebrar unas fiestas tan bonitas con nuestros hijos/as no olvidéis que el espíritu de la Navidad también incluye el ser solidario y generoso con aquellos que más lo necesitan.

Podemos inculcar dichos valores a los peques con gestos tan sencillos como donar alimentos o dinero a una entidad que el niño/a escoja con nosotros/as, llevar los juguetes en desuso a alguna ONG, comprar en alguna organización en la que el dinero recaudado vaya a parar a algún grupo en concreto, etc.

Recordad que la Navidad, puede hacer realidad los sueños de todos/as.

¡Felices Fiestas!.

Grupo de crianza: escuela de padres

Grupo de Crianza: ” Somos manada: Familia y adaptación de roles “

El próximo 22 de Noviembre, miércoles, de 16:00 a 17:30 h tendrá lugar nuestro primer Grupo de Crianza del curso 2017/18.

Es difícil pensar en crianza y que automáticamente no pensemos en familia como contexto donde la crianza se establece, pero ¿conocemos cómo construir familia?, ¿cómo adaptarnos a nuestro rol?, ¿somos conocedores de todas las necesidades que tendremos y que tendrán nuestros hijos a lo largo de las diferentes etapas de desarrollo?, ¿deberíamos conocerlas desde el inicio de la aventura de la maternidad y paternidad?, etc.

Son muchas las preguntas que nos asaltan cuando estamos en la tarea de construir familia y pocas las respuestas que realmente nos alivian en los momentos de mayor agitación. Este post intentará acompañaros en vuestra adquisición del rol de padres y madres para hacer que los momentos de malestar sean los menos posibles, haciendo que reine en vuestros hogares la estabilidad, la seguridad y la ilusión por la crianza.

A estas alturas no dudamos en entender a las familias como el núcleo fundamental que proporciona el apoyo, la construcción, la adaptación, la flexibilidad, la comunicación, el modelo, el apego seguro, la seguridad, la estabilidad, el aprendizaje en valores, los afectos, etc. a sus hijos/as; pero cómo se consigue transmitir todas estas intencionalidades educativas si a pesar de que los padres y madres queramos a hijos/as estables, alegres, proactivos, con capacidad para resolver conflictos, con alta autoestima, autónomos, cariñosos, ingeniosos, motivados, nosotros no somos capaces de ser estos modelos de tan altas bondades que sí esperamos de ellos.

La primera de las tareas con las que tenemos que comenzar como padres es discriminar qué tipo de familia queremos ser, cuál será nuestro sello de identidad, qué nos va a diferenciar de las demás familias, y por último cómo vamos a ser capaces de transmitirlo a nuestros hijos e hijas. Así si podremos ser modelos de interacción, nuestros pequeños/as podrán fijarse en nosotras para poder aprender todo aquello que necesiten en las primeras etapas de desarrollo.

Las unidades familiares se componen de varios miembros, miembros que cuentan con su propia historia familiar, su propia carga de aprendizaje, su propia perspectiva de los “correcto y sensato para los hijos”. Al margen de lo que pensemos no basta con querernos y con querer a nuestros hijos e hijas para garantizar la estabilidad y la armonía en la unidad familiar, debemos ser capaces de expresar y comunicar nuestras necesidades en la pareja ante el reto de la educación. Explicitar los “como” hará que lleguemos a acuerdos y que generemos unicidad en la crianza, nuestra familia será entonces una única, ¡la nuestra!.

Tras discriminar en familia qué tipología seremos, es el momento de mostrarles a nuestros hijos e hijas los valores familiares, éstos les ayudarán a sentir pertenencia y estabilidad. La identidad intrafamiliar es uno de las mayores de factores de protección con lo que contamos para proporcionar a nuestros hijos e hijas un entorno de seguridad y de apego seguro.

En niños la fórmula más sencilla con la que contamos para enseñarles los valores familiares es señalándoles el valor a través de sus propias acciones:

  • Cuando te comportas …… eres muy generoso. En nuestra familia somos generosos.
  • Cuando atiendes con tanta atención, muestras lo mucho que te importa tu hermano, eres muy respetuoso con el.
  • Me gusta ver lo perseverante que eres dibujando, lograrás todo aquello que te propones porque eres muy trabajador.
  • Has cooperado mucho hoy tu madre en casa, me gusta ver como cuidas de todos nosotros.

Ahora ya estamos construyendo familia, estamos adaptando nuestro rol como padres y madres a nuestras necesidades reales desde la comunicación y el entendimiento de todos los miembros que componen nuestra manada.

Seguiremos avanzando, ¡Ánimo con la bonita tarea de construir familia!.

Patricia Gutiérrez (Psicóloga infantil y de familia. Socia co-fundadora de Centro Tap y conductora de los Grupos de Crianza de Willka-Los Nidos).

www.centrotap.es

El primer día de colegio

El primer día de colegio

De cara al primer día de colegio, lo más importante es que los papás y las mamás mantengamos la calma. Al principio, todo es nuevo para nuestros pequeños, han de adaptarse a una situación desconocida, a un mundo extraño y diferente del entorno al que están acostumbrados.

Para hacer más fácil esta adaptación, podemos poner en práctica algunas medidas básicas que contribuirán al bienestar del niño en esos primeros momentos.

Pequeños retos del primer día de colegio

Visitar la escuela

Es bueno que conozca la escuela antes del primer día. Podríais llevarle con vosotros el día que visitéis el centro. De ese modo, podrá conocer las instalaciones y, si es posible, ver la que será su aula y conocer a su maestra.

Despedida sin angustia

Es muy importante que no os vea angustiados. Aunque no lo parezca, notará que algo ocurre y se pondrá nervioso. Al despediros, no alarguéis demasiado el momento. Si ve que con un llanto os puede retener, la conducta se repetirá a diario.

Tenéis que despediros con naturalidad, diciéndole que después le recogéis y simplemente demostrando que os marcháis tranquilos y confiados.

Comunicación con la profesora

Los días siguientes debéis mostrar la misma actitud tranquila del primer día. Es bueno que habléis con su profesora sobre cualquier tema que consideréis importante, especialmente al principio.

Explicadle a la seño todos aquellos cambios que observéis en vuestro hijo o hija, ya sean problemas de sueño, de alimentación o de conducta, así como vuestros miedos y dudas.

Rechazo inicial

Tenéis que contar con la posibilidad de que, al inicio, el pequeño muestre rechazo al cole, sobre todo, al salir de casa y llegar al centro. Estad tranquilos ya que, al entrar y dejar de veros, su actitud cambia radicalmente, participando y disfrutando de la compañía de su seño y de sus compañeros y compañeras.

Malestar simulado

En ocasiones, algunos niños se quejan de dolores de cabeza, de garganta o de estómago, justo antes de irse al colegio. La “enfermedad” mejora cuando se quedan en casa pero reaparece a la mañana siguiente, antes de volver a ir. No os agobiéis, son tácticas muy comunes y no tienen más importancia que la que vosotros queráis darle.

Hay que entender que adaptarse a otros lugares y a otras personas es algo que les enriquece y que todos tenemos que hacer, en repetidas ocasiones, durante nuestra vida. Siempre tiene que haber una primera vez.

La clave para una buena adaptación es ayudarle, entre todos, a acomodarse a la nueva situación.